Los orígenes del libro se remontan a las primeras
manifestaciones pictóricas de nuestros antepasados, la pintura rupestre del
hombre del paleolítico. Con un simbolismo, posiblemente cargado de significados
mágicos, estas pinturas muestran animales, cacerías y otras escenas cotidianas
del entorno natural del hombre antiguo, que trataba de dominar las fuerzas
adversas de la naturaleza capturando su esencia mediante su representación. Son
el más antiguo precedente de los primeros documentos impresos de que se tiene
memoria.
Durante las edades antigua y media de la
historia de la humanidad, época en que predominaba el analfabetismo, los libros
eran escasos y costosos, pues todos estaban escritos a mano en grandes
pergaminos que eran custodiados celosamente en algunas bibliotecas, como las de
Pérgamo, Alejandría o Bizancio, de modo que las personas que querían instruirse
en ellos debían viajar a dichas ciudades y solicitarlos. El acceder a un libro
de la época era un trámite al alcance de pocos. Desde la antigüedad,
predominaban la ignorancia y la superstición, pero se reconocía el enorme poder
e influjo que tenía la información para quien decidía obtenerla; por eso, era
celosamente guardada. El
primer escrito que se conoce se atribuye a los sumerios de Mesopotamia y es
anterior al 3000 a.c. Como está escrito con caracteres ideográficos, su lectura
se presta a la ambigüedad. Los egipcios dejaron documentos que proceden de unos cientos
de años después y testimonian el principio de transferencia fonética
(Jeroglíficos). Posteriormente, surgieron también sistemas ideo silábicos en el
Egeo, el valle del Indo y China. Otro sistema de escritura parecido data del
1300 a.c , y se ha encontrado en la costa norte de la actual Siria, pero en
este caso los caracteres de la escritura eran unas cuñas como las de la escritura
cuneiforme de Mesopotamia. Desde los años
sesenta, los avances en la fotografía y la electrónica han revolucionado la
impresión. Los nuevos materiales sensibles a la luz, como las resinas de
diazonio y los foto polímeros, han creado superficies de impresión duradera por
medios fotográficos y no mecánicos. Los sistemas informáticos permiten fabricar
con rapidez películas para transferir imágenes a cualquier superficie de
impresión. Incluso se obtienen impresiones o grabados directamente por medio de
máquinas que utilizan ciertos tipos de rayo láser o agujas de diamante.
Se menciona que este libro se trata
Sobre el juicio de Osiris papiro egipcio 2000 a.C

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